Presidente de la Sociedad Odontológica La Plata
Comenzamos este 2026 con la capacidad intacta para continuar trabajando sobre la mejora de la salud bucal, el compromiso con la actualización profesional, la sustentabilidad de las fuentes de trabajo de nuestros socios y el crecimiento y engrandecimiento de una entidad ya centenaria.
Mucho trabajo nos ha llevado llegar hasta aquí, para haber pasado los 100 años de existencia, en esto tuvo mucho que ver la pasión y la calidad que le imprimimos a nuestra gestión.
El ser una entidad de adhesión voluntaria es siempre un desafío permanente, ya que es el odontólogo el que decide donde asociarse y en quien creer que mejor lo representa, por eso durante décadas mantuvimos y mantenemos el privilegio de ser la mayor institución primaria de Argentina.
Nuestro compromiso con la salud bucal de la población es permanente y eso se ve en los más de 80 convenios con obras sociales vigentes, además de la actualización de los socios mediante cursos y en nuestra propuesta educativa con la UCALP, donde además de la carrera de odontólogo, de la tecnicatura en prótesis, las diplomaturas, este año comenzamos con la especialidad en ortodoncia reconocida por la CONEAU.
Las fuentes de trabajo están siempre siendo claramente custodiadas como una opción para el trabajo de los representados, más allá de las vicisitudes que tiene la atención por la seguridad social recontra conocida por todos los profesionales de la salud desde hace años.
Como también se debe decir que es un sistema que permite trabajar a todo el mundo, y eso le sirve al chico que se inicia como al matriculado que está solo en un pueblo, defendemos desde el primer día lo que es nuestro principio fundacional: la libertad de trabajar, que es por otro lado un legítimo derecho del socio.
Hay que mirar más allá del árbol que tenemos enfrente y la seguridad social es una conquista del mundo del trabajo y del estado de bienestar que permitió prolongar y mejorar la esperanza y calidad de vida de la población, y es algo que no se puede perder así porque sí.
Ya me referiré en editoriales venideras a la difícil situación de descalabro y diáspora de los odontólogos de la seguridad social por motivos seguramente entendibles desde lo particular, pero que están dejando una grieta muy grande sobre la salud bucal de nuestra población.