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Sociedad Odontológica La Plata (SOLP)

La crisis de la seguridad social golpea fuerte*

Dardo Pereira, presidente de SOLP.
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Dardo Pereira

Presidente de la Sociedad Odontológica La Plata

*Este artículo fue escrito el 7/1/2022, fue la editorial de esa semana, OELA estaba en el Colegio y quien esto escribe estaba anticipando una crisis, que hoy es mucho más profunda ya que tiene nuevos y comprometidos matices.
Una de las funciones principales de un dirigente que se precie de tal, es señalar los obstáculos que se avizoran a futuro y persuadir de cuál es el camino correcto.

Muchas veces, por no decir casi siempre, esto es más importante que lo que sucede en el presente, ya que este último es efímero y uno muchas veces por vivir intensamente el tiempo actual, se olvida de lo venidero y luego la sorpresa puede ser mayúscula, se deberá recordar que el presente es solo un instante entre el antes y el después.

Esto viene a colación que desde hace mucho tiempo vengo advirtiendo sobre cambios y modificaciones, que afectan y afectarán cada vez más el ejercicio profesional, y a principios consagrados como baluartes no negociables de nuestra lucha gremial.

Ellos son la defensa de la libre elección tanto para el paciente como para el profesional y el consultorio como herramienta de trabajo. Hoy aparecen con fuerza nuevos formatos prestacionales, además de la presencia cada vez más consolidada de las autodenominadas clínicas y gerenciadoras, en el campo de la seguridad social.

Lo sostuve de todas las maneras posibles, cuando advertí hasta el cansancio desde estas mismas páginas, que si bien el arancel es importante, era una estupidez atacar con supuestos argumentos legales no suficientemente claros a las entidades que firmaban convenios, ya que esos convenios eran las únicas fuentes de laburo seguras para el colega. Esta imbecilidad dejo sanciones para nosotros y una anarquía profesional que se palpa en el aire.

En una apretada síntesis vemos que clásicamente las obras sociales sindicales tenían y tienen efectores propios, es el caso de la UOM, SMATA, OSCHOCA, etc., o sea trabajan muy pocos profesionales y no existe la libre elección. Es un modelo de contratación donde no entras.

Las EMP utilizaron siempre la “cartilla”, y la libre elección está limitada a un número reducido de prestadores. Ahí tenes pocas posibilidades de incorporarte. Ambos tipos de contratación carecen de representación gremial.

Por ultimo quedaba y queda un puñado de obras sociales que utiliza la contratación con entidades profesionales, que dicho sea de paso son casi los únicas que defienden un trabajo abierto para todos los socios, algo cada vez más difícil de sostener.

Por eso vuelvo al principio de la editorial, manifesté en reiteradas oportunidades que la lucha más importante en un mercado que se contrae constantemente, era y es mantener la libre elección y el consultorio como herramienta de trabajo, frente a dos circunstancias que complican nuestro futuro: la crisis terminal de la seguridad social y el avance irrefrenable de las autodenominadas clínicas.

Lxs odontologues del Colegio siempre vieron el árbol y nunca vieron el bosque, y eso que este era grande y frondoso. Tenían una mirada tal vez con cierto idealismo, pero con una estupidez digna del recuerdo. Así atrasaron y anarquizaron todo, patearon el hormiguero y transformaron esto en un sálvese quien pueda. Por supuesto siempre con el asesoramiento del Dr. Sarasa.

El bosque nunca lo vieron y eso que estaba y está repleto de matriculados (1 cada 300 habts. en la región), con la plétora profesional explotando por los aires. Con centenares de recién egresados preparados para un mercado que no los requiere, y esperando trabajar en un país que hoy tiene casi cincuenta por ciento de pobres, ante ese panorama la única que les queda es tirarse de cabeza a la seguridad social.

La cual está colmada de prestadores y con obras sociales que buscan menos colegas por cuestiones financieras de disminución de los ingresos, de mayor eficiencia (que la prestación sea al menor costo posible) y mejor eficacia (efectividad en el tratamiento).

Por eso las banderas de la libre elección y del consultorio se van transformado en banderas del pasado, que cada vez cuesta más defenderlas, ya que la crisis de la seguridad social volvemos a reiterarlo es terminal.